



Pesadillas, es sentir esa opresión en el pecho y una dificultad al respirar, al vivir episodios creados por tu imaginación cuando duermes, estas sombras incrementan los latidos de tu corazón, se aceleran hasta llegar al clímax de tu creación, lo único que deseas es despertar!!!
Se denomina pesadilla porque en la antiguedad, cuentan, que tenía relación con el peso. Creian que eran obras de los demonios, se pensaba que se sentaban sobre los pechos de los durmientes, oprimiendolos con su peso. No sé que tanto tenga de cierto esta hipótesis, pero las pesadillas han provocado en mí un miedo que no puedo controlar. Este miedo se hace presente en el momento en que pienso que esas pesadillas dejarán mi mente para tomar forma en la relaidad.
Hace varias semanas vengo teniendo continuas pesadillas, a veces es la misma, o hasta una continuación de ella. Son esas historias negras que se insertan en mi mente como una voz en el silencio que narra una aventura gris en la que soy la víctima, y no existe nadie que llegue a salvarme.
Quiero día a día escapar de esos sueños convertidos en sombras que se quedan estancadas en un callejón sin salida, y sin héroe que los convierta en sueños dulces de cristal.
Héroe si me lees, entra sin preguntar en mi mente, y desvanece, mejor desaparece esos ánimos sin entender el por qué de una pregunta respondida y un dolor que no tiene fin, una historia que parece un juego de ruleta mezclado con batallas de soldaditos de plomo.
Llega atravesando las nubes negras y seca esos ríos de lágrimas imaginarias montado en ese avión construido de papel de poesía, subete a tu hermosa construcción, impulsate con tus piernas y toma vuelo, planea hasta llegar a ese lugar que sólo de noche me produce miedo, y aleja esos antagonistas que me hacen daño cuando duermo.
Cambia los colores de mis pesadillas y conviertelos en coloridos sueños traviesos, y en ellos hazme experimentar los más exquisitos sabores.
Sella el final de mis pesadillas, cuando cierre los ojos en unas horas, quiero que acabes con todo eso que me hace daño, yo sé que derrotarás a esas sombras imaginarias que me persiguen y las convertirás en luz. Al final de esta historia estaremos los dos, juntos y abrazados, yo descalza y con frío, y tú con mis pesadillas rotas en las manos.
Dulces sueños...

